Universidad del Rosario
Laura Daniela Moreno Varón
Administración de Negocios
Internacionales
Escritura de Ensayos de
Opinión
¿Qué está
haciendo el internet con nuestras mentes? Superficiales.
Capítulos:
Los caminos vitales, Las herramientas de la mente y la pagina profundizada.
Abril/ 4/
2013
_______________________________________________________________
¿La
tecnología depende de nosotros, ó nosotros dependemos de la tecnología?
Las ideas que las personas quieren desarrollar en los
últimos tiempos se han visto influenciadas por la tecnología y el Internet ya
que estos dos elementos se han vuelto de gran importancia en la vida cotidiana
de cada uno. Darnos cuenta que nuestro pensamiento de ideas no es influenciado
por estos dos factores ¡es mentira!; esto es algo que se ha tornado de una
forma real y para cada uno de nosotros aceptarlo es muy difícil; adicional-mente un texto que nos
ayuda a darnos cuenta de que esto es verdad
es el libro “¿Qué está haciendo el Internet con nuestras mentes?” de
Nicholas Carr, en donde el autor nos va a narrar sobre como las tecnologías y
sus avances han creado en nosotros una gran dependencia y necesidad.
Es de entender que al pasar el tiempo nuestro cerebro
se está volviendo cada día más ambiguo, puesto que ya no somos capaces de escribir algo que pensamos,
sin que busquemos 20 ideas y ayudas en la red. Muchos personajes históricos se
vieron muy influenciados por los avances tecnológicos que el mundo presentaba,
él escritor del libro en el segundo capítulo nos habla de algunos casos que
resalta ¿Qué está haciendo el Internet con nuestras mentes?
Friedrich
Nietzsche es uno de ellos, en 1879, presentó una enfermedad la cual lo obligó a
dejar de escribir con la misma frecuencia a como solía hacerlo; al tener esta
dificultad se vio obligado a adquirir la máquina de escribir en el año de 1882,
esta decisión era un gran paso que daba; Pero no todo era bueno, la forma en que Nietzsche
escribía ya no era la misma, tan grande fue el impacto que uno de sus mejores amigos, Köselitz, se lo
quiso dar a conocer en una carta. Friedrich le responde “nuestros útiles de
escritura participan en la formación de nuestros pensamientos” (Carr, 2011) . Sigmund Freud otro
personaje al cual la tecnología lo acompaño en su investigación, él decía que el
cerebro de las personas estaba conformado por muchas células diferentes, con un
poco de tecnología (microscopios) los científicos más adelante encontraron la existencia de
células en el cerebro. De la misma manera encontraron que en el cerebro se
desarrollaban unos neuro-transmisores los cuales acudían a la “barrera de
contacto” hoy en día más conocido este
proceso como sinapsis o “también llamada articulación interneuronal que
corresponde a las estructuras que permiten el paso del impulso nervioso desde
una célula nerviosa a otra” (Neuronatamia) . Descartes no se
quedó atrás ya que éste decía que el cerebro estaba formado por dos esferas
separadas una material y una etérea, cabe resaltar que la mente y el cerebro se
complementaba.
Todos ellos no fueron la excepción y la tecnología
logro abarcar sus vidas; Nuestro cerebro se ha venido alimentado de tecnología
de una forma excesiva, esto con llevando a que cada avance se vuelva parte de
nuestro cuerpo, dándole así un uso cotidiano y creando en nuestro cerebro
“ micro-mapas”; tanto así que Descartes comparo el cerebro de las personas con
una “maquina pensante” (el ordenador); ya que veía que el transcurso de enviar
información era bastante similar. Por otro lado, con el pasar del tiempo
descubrieron que nuestro cerebro no es fijo; ya que con cada experiencia que
tenemos esté se va reorganizando, permitiendo que nuestros pensamientos
influyan en nuestro cerebro.
Cuando realizamos una actividad repetitiva-mente nuestro
cerebro genera una modificación, provocando desarrollar y estimular un área
especifica en nuestro cerebro; es decir que si practicamos muchas veces una
actividad que no podíamos hacer, vamos a lograr hacerlo con más facilidad
después de un tiempo. En la vida de nosotros las personas piensan que si cuando
pequeños nunca pudieron hacer algo ya no lo podrán hacer; y no es así, ya que
el dicho “loro viejo no aprende a hablar” no aplica en la estimulación y
proceso del cerebro y “loro viejo si aprende a hablar”. Aunque muchas veces no
todo es color de “rosa” en nuestro cerebro podemos desarrollar buenos y malos hábitos, y al momento de acostumbrarnos
a hacer algo es muy difícil no volver a hacerlo, en otras palabras, darle la
vuelta a la pagina del libro no es tan fácil como la primera vez.
Un gran avance tecnológico que marcó al hombre, fue el
invento del reloj, gracias a este aprendió a medir y a dividir el tiempo, el autor
escribe “toda tecnología es expresión de la voluntad humana” (Carr, 2011) . Pero personalmente
pienso que en los últimos años no es voluntad sino necesidad de crecer y crear
“herramientas” útiles pero inútiles. El autor divide las tecnologías que
“tenemos” en cuatro categorías.
“un primer conjunto que abarca el arado, la aguja de zurcir y el avión de
combate, aumenta nuestra fuerza y resistencia físicas, nuestra destreza y
nuestra capacidad de recuperación. Un segundo grupo, que incluye el
microscopio, el amplificador y el contador Geiger, extiende el alcance o la
sensibilidad de nuestros sentidos. Un tercer rupo, que abarca tecnologías como
el embalse hidráulico, la píldora anticonceptiva y la planta de maíz
genéticamente modificada, nos permite remodelar la naturaleza para servir mejor
a nuestras necesidades o deseos.
El mapa y el reloj pertenecen a la cuarta categoría, la que podríamos
llamar (…) tecnologías intelectuales. Estas incluyen todas las herramientas que
utilizamos para ampliar o apoyar nuestra capacidad mental (…)” (Carr, 2011) .
En lo citado anteriormente del libro
de Carr nos damos cuenta que cada una de estas categorías ha influido en
nosotros de una manera radical ya que nos han generado nuevos pensamientos y la
tecnología a creado en nosotros una “etica intelectual”; que el avance de estas
“herramientas” determinan un desarrollo en la civilización que se ha vuelto
parte del pan de cada día estableciendo caminos construidos y complementados
por las herramientas tecnológicas. “ a veces nuestras herramientas hacen lo que
les decimos. Otras somos nosotros quienes nos adoptamos a las necesidades de
nuestros instrumentos” (Carr, 2011)
Por último después de haber leído
decidí concluir que si nos devolvieran en el tiempo una joven como yo no podría
acostumbrarse a vivir sin tecnología, ya que todos los días hago uso de esta;
puedo utilizar el Internet como medio de ayuda para mis trabajos o simplemente
para entrar a Facebook o Twitter, es tan difícil aceptarlo pero como dice una
amiga “sin mi celular me siento desnuda”, de la misma manera, los procesos que
e realizado no los puedo eliminar de mi cerebro. Pero si trajeran a una persona
del pasado a vivir con nosotros su práctica y adaptación en el manejo de las
herramientas tendría un proceso, su cerebro se reorganizaría y crearía nuevos
“enlaces” para el manejo de estas. Es decir que las personas necesitamos de la
tecnología por “costumbre” y la tecnología necesita de nosotros para crecer y
desarrollarse.
BIBLIOGRAFÍA
Carr, N.
(2011). ¿Qué está haciendo el internet con nuestras mentes? Superficiales.
Bogotá: Taurus.
Facultad de Medicina Universidad de la Frontera. (s.f.). Recuperado el
3 de Abril de 2013, de Neuronatamia: http://www.med.ufro.cl/Recursos/neuroanatomia/archivos/3_neurohistologia_archivos/Page420.htm
Neuronatamia. (s.f.). Recuperado el 4 de Abril de 2013, de
http://www.med.ufro.cl/Recursos/neuroanatomia/archivos/3_neurohistologia_archivos/Page420.htm
No hay comentarios:
Publicar un comentario