lunes, 15 de abril de 2013

¿La tecnología depende de nosotros, ó nosotros dependemos de la tecnología?


Universidad del Rosario     
Laura Daniela Moreno Varón                                    
Administración de Negocios Internacionales
Escritura de Ensayos de Opinión                                         
¿Qué está haciendo el internet con nuestras mentes? Superficiales.
Capítulos: Los caminos vitales, Las herramientas de la mente y la pagina profundizada.
Abril/ 4/ 2013
_______________________________________________________________

¿La tecnología depende de nosotros, ó nosotros dependemos de la tecnología?

Las ideas que las personas quieren desarrollar en los últimos tiempos se han visto influenciadas por la tecnología y el Internet  ya que estos dos elementos se han vuelto de gran importancia en la vida cotidiana de cada uno. Darnos cuenta que nuestro pensamiento de ideas no es influenciado por estos dos factores ¡es mentira!; esto es algo que se ha tornado de una forma real y para cada uno de nosotros aceptarlo es muy difícil; adicional-mente un texto que nos ayuda a darnos cuenta de que esto es verdad  es el libro “¿Qué está haciendo el Internet con nuestras mentes?” de Nicholas Carr, en donde el autor nos va a narrar sobre como las tecnologías y sus avances han creado en nosotros una gran dependencia y necesidad.

Es de entender que al pasar el tiempo nuestro cerebro se está volviendo cada día más ambiguo, puesto que ya no  somos capaces de escribir algo que pensamos, sin que busquemos 20 ideas y ayudas en la red. Muchos personajes históricos se vieron muy influenciados por los avances tecnológicos que el mundo presentaba, él escritor del libro en el segundo capítulo nos habla de algunos casos que resalta ¿Qué está haciendo el Internet con nuestras mentes?

 Friedrich Nietzsche es uno de ellos, en 1879, presentó una enfermedad la cual lo obligó a dejar de escribir con la misma frecuencia a como solía hacerlo; al tener esta dificultad se vio obligado a adquirir la máquina de escribir en el año de 1882, esta decisión era un gran paso que daba; Pero no  todo era bueno, la forma en que Nietzsche escribía ya no era la misma, tan grande fue el impacto que  uno de sus mejores amigos, Köselitz, se lo quiso dar a conocer en una carta. Friedrich le responde “nuestros útiles de escritura participan en la formación de nuestros pensamientos” (Carr, 2011). Sigmund Freud otro personaje al cual la tecnología lo acompaño en su investigación, él decía que el cerebro de las personas estaba conformado por muchas células diferentes, con un poco de tecnología (microscopios) los científicos  más adelante encontraron la existencia de células en el cerebro. De la misma manera encontraron que en el cerebro se desarrollaban unos neuro-transmisores los cuales acudían a la “barrera de contacto”  hoy en día más conocido este proceso como sinapsis o “también llamada articulación interneuronal que corresponde a las estructuras que permiten el paso del impulso nervioso desde una célula nerviosa a otra” (Neuronatamia). Descartes no se quedó atrás ya que éste decía que el cerebro estaba formado por dos esferas separadas una material y una etérea, cabe resaltar que la mente y el cerebro se complementaba.

Todos ellos no fueron la excepción y la tecnología logro abarcar sus vidas; Nuestro cerebro se ha venido alimentado de tecnología de una forma excesiva, esto con llevando a que cada avance se vuelva parte de nuestro cuerpo, dándole así un uso cotidiano y creando en nuestro cerebro “ micro-mapas”; tanto así que Descartes comparo el cerebro de las personas con una “maquina pensante” (el ordenador); ya que veía que el transcurso de enviar información era bastante similar. Por otro lado, con el pasar del tiempo descubrieron que nuestro cerebro no es fijo; ya que con cada experiencia que tenemos esté se va reorganizando, permitiendo que nuestros pensamientos influyan en nuestro cerebro.
Cuando realizamos una actividad repetitiva-mente nuestro cerebro genera una modificación, provocando desarrollar y estimular un área especifica en nuestro cerebro; es decir que si practicamos muchas veces una actividad que no podíamos hacer, vamos a lograr hacerlo con más facilidad después de un tiempo. En la vida de nosotros las personas piensan que si cuando pequeños nunca pudieron hacer algo ya no lo podrán hacer; y no es así, ya que el dicho “loro viejo no aprende a hablar” no aplica en la estimulación y proceso del cerebro y “loro viejo si aprende a hablar”. Aunque muchas veces no todo es color de “rosa” en nuestro cerebro podemos desarrollar buenos y  malos hábitos, y al momento de acostumbrarnos a hacer algo es muy difícil no volver a hacerlo, en otras palabras, darle la vuelta a la pagina del libro no es tan fácil como la primera vez.

Un gran avance tecnológico que marcó al hombre, fue el invento del reloj, gracias a este aprendió a medir y a dividir el tiempo, el autor escribe “toda tecnología es expresión de la voluntad humana” (Carr, 2011). Pero personalmente pienso que en los últimos años no es voluntad sino necesidad de crecer y crear “herramientas” útiles pero inútiles. El autor divide las tecnologías que “tenemos” en cuatro categorías.

“un primer conjunto que abarca el arado, la aguja de zurcir y el avión de combate, aumenta nuestra fuerza y resistencia físicas, nuestra destreza y nuestra capacidad de recuperación. Un segundo grupo, que incluye el microscopio, el amplificador y el contador Geiger, extiende el alcance o la sensibilidad de nuestros sentidos. Un tercer rupo, que abarca tecnologías como el embalse hidráulico, la píldora anticonceptiva y la planta de maíz genéticamente modificada, nos permite remodelar la naturaleza para servir mejor a nuestras necesidades o deseos.
El mapa y el reloj pertenecen a la cuarta categoría, la que podríamos llamar (…) tecnologías intelectuales. Estas incluyen todas las herramientas que utilizamos para ampliar o apoyar nuestra capacidad mental (…)” (Carr, 2011).

En lo citado anteriormente del libro de Carr nos damos cuenta que cada una de estas categorías ha influido en nosotros de una manera radical ya que nos han generado nuevos pensamientos y la tecnología a creado en nosotros una “etica intelectual”; que el avance de estas “herramientas” determinan un desarrollo en la civilización que se ha vuelto parte del pan de cada día estableciendo caminos construidos y complementados por las herramientas tecnológicas. “ a veces nuestras herramientas hacen lo que les decimos. Otras somos nosotros quienes nos adoptamos a las necesidades de nuestros instrumentos” (Carr, 2011)

Por último después de haber leído decidí concluir que si nos devolvieran en el tiempo una joven como yo no podría acostumbrarse a vivir sin tecnología, ya que todos los días hago uso de esta; puedo utilizar el Internet como medio de ayuda para mis trabajos o simplemente para entrar a Facebook o Twitter, es tan difícil aceptarlo pero como dice una amiga “sin mi celular me siento desnuda”, de la misma manera, los procesos que e realizado no los puedo eliminar de mi cerebro. Pero si trajeran a una persona del pasado a vivir con nosotros su práctica y adaptación en el manejo de las herramientas tendría un proceso, su cerebro se reorganizaría y crearía nuevos “enlaces” para el manejo de estas. Es decir que las personas necesitamos de la tecnología por “costumbre” y la tecnología necesita de nosotros para crecer y desarrollarse.


BIBLIOGRAFÍA
Carr, N. (2011). ¿Qué está haciendo el internet con nuestras mentes? Superficiales. Bogotá: Taurus.
Facultad de Medicina Universidad de la Frontera. (s.f.). Recuperado el 3 de Abril de 2013, de Neuronatamia: http://www.med.ufro.cl/Recursos/neuroanatomia/archivos/3_neurohistologia_archivos/Page420.htm
Neuronatamia. (s.f.). Recuperado el 4 de Abril de 2013, de http://www.med.ufro.cl/Recursos/neuroanatomia/archivos/3_neurohistologia_archivos/Page420.htm


No hay comentarios:

Publicar un comentario